lunes, 3 de mayo de 2010

El Espíritu Santo

Espíritu de Dios, Espíritu de Verdad, Espíritu de Amor, Espíritu de Vida, Espíritu firme, Espíritu generoso, Espíritu Santo!

Hacia él dirigen su mirada todos los que sienten necesidad de santificación.

Él es fuente de santidad, luz para la inteligencia; él da a todo ser luz para entender la verdad.

Aunque inaccesible por naturaleza, se deja comprender por su bondad; con su acción lo llena todo, distribuyendo su energía según la proporción de la fe.

Simple en su esencia y variado en sus dones, está íntegro en cada uno e íntegro en todas partes. Se reparte sin sufrir división, deja que participen en él, pero él permanece íntegro, a semejanza del rayo solar cuyos beneficios llegan a quien disfrute de él como si fuera único, pero, mezclado con el aire, ilumina la tierra entera y el mar.

Así el Espíritu Santo está presente en cada hombre capaz de recibirlo, como si sólo él existiera y, no obstante, distribuye a todos gracia abundante y completa; todo disfrutan de él en la medida en que lo requiere la naturaleza de la criatura.

Por él los corazones se elevan a lo alto, por su mano son conducidos los débiles, por él los que caminan tras la virtud, llegan a la perfección. Es él quien ilumina a los que se han purificado de sus culpas y al comunicarse a ellos los vuelve espirituales.

Las almas portadoras del Espíritu Santo se vuelven plenamente espirituales y transmiten la gracia a los demás.

De esta comunión con el Espíritu procedeaquel gozo que nunca terminará, de aquí la permanencia en la vida divina, de aquí el ser semejantes a Dios, de aquí, finalmente lo más sublime que se puede desear: que el hombre llegue a ser como Dios.

San Basilio Magno

jueves, 29 de abril de 2010

Santa Catalina de Siena


"Muero de pasión por la Iglesia"



Teniendo a Dios como amigo,

vivirás en la luz de la fe,

con esperanza y fortaleza,

con verdadera paciencia y perseverancia,

todos los días de tu vida

Nunca estarás solo,

y nunca temerás a nadie ni a nada,

porque encontrarás tu seguridad en Dios.

Gracias, Padre Eterno, gracias.

Tú no me has abandonado a mí, que soy la obra de tus manos

Tú no me has dado vuelta la cara,

ni has despreciado mis sentimientos.

Tú que eres la Luz, has aceptado mi oscuridad.

Tú, el gran médico, has sanado mis enfermedades.

Tú que eres la Vida, no me has dejado morir.

Tú que eres la Sabiduría, no te has ido a causa de mi necedad.

Tú, al contrario, me has rodeado

de Tu bondad y de Tu Amable Misericordia

y me has nutrido

con el amor por Ti y por el Prójimo.

Gracias Padre Eterno, gracias.

Amen.

Santa Catalina de Siena

lunes, 26 de abril de 2010



Espíritu Santo,

eres el alma de mi alma,

te adoro humildemente.

Ilumíname, fortifícame,

guíame, consuélame.

Y en cuanto corresponde al plan

del eterno Padre Dios,

revélame tus deseos.

Dame a conocer

lo que el Amor Eterno desea en mí.

Dame a conocer

lo que debo realizar.

Dame a conocer

lo que debo sufrir.

Dame a conocer

lo que silencioso,

con modestia y en oración,

debo aceptar, cargar y soportar.

Sí, Espíritu Santo,

dame a conocer tu voluntad

y la voluntad del Padre.

Pues toda mi vida

no quiere ser otra cosa

que un continuado y perpetuo SI

a los deseos y al querer

del eterno Padre Dios.

Amén.



martes, 13 de abril de 2010

Poema al Espíritu Santo


¿Quién eres tú, dulce luz que me llena
e ilumina las tinieblas de mi corazón?
Tú me conduces como la mano de una madre
y si me soltaras,
no sabría dar un solo paso.
Tú eres el espacio
que envuelve todo mi ser y lo cobija en ti.
Abandonado de ti, me hundiría en el abismo de la nada
de donde lo has sacado para levantarlo hasta la luz.
Tú, más próximo cercano a mí
que no lo estoy yo de mí misma,
más íntimo que lo más profundo de mi alma,
y sin embargo inalcanzable e inefable,
más allá de todo nombre,
¡Espíritu Santo, Amor eterno!

¿No eres Tú el dulce maná
que del corazón del Hijo
fluye en el mío,
alimento de los ángeles y de los bienaventurados?
Él, que ha pasado de la muerte a la vida
también a mí me ha desvelado desde el sueño de la muerte a una vida nueva.
Y día tras día
me sigue dando una vida nueva
la plenitud de la cual un día me inundará toda entera,
vida de tu vida, sí, Tú mismo,
¡Espíritu Santo, Vida eterna!


Santa Teresa Benedicta de la Cruz [Edith Stein] (1891-1942),
carmelita descalza, mártir, copatrona de Europa.

viernes, 26 de marzo de 2010

AMAME TAL COMO ERES

Conozco tu miseria, conozco los combates y las preocupaciones de tu alma, la fragilidad y las enfermedades de tu cuerpo, conozco tu cobardía, tus pecados, tus desfallecimientos. Pero a pesar de todo te digo:

DAME TU CORAZON, AMAME TAL COMO ERES.

Si esperas a ser un ángel para amarme, no me amarías jamás.

Aún cuando recayeres a menudo en las mismas faltas, que quisieras no cometer nunca,

aún cuando seas un cobarde en la práctica de la virtud,

NO DESEO QUE ME NIEGUES TU AMOR.

Ámame, tal como eres: a cada instante, y en cualquier situación en que te encuentres:

en el fervor o en la aridez espiritual, en la fidelidad, y hasta en la misma infidelidad.

Ámame, tal como eres.

QUIERO EL AMOR DE TU CORAZON.

Si para amarme esperas a ser perfecto, no me amarías nunca.

¿No podría Yo con el menor designio de mi voluntad, hacer surgir de la nada miles de santos,

mil veces más perfectos y más encendidos en amor que los que he creado?

¿No soy Yo el OMNIPOTENTE?

Hijo mío, DEJAME QUE TE AME.

Quiero tu corazón. Quiero formarte, pero mientras tanto,

TE AMO COMO ERES.

Y anhelo que tú hagas lo mismo: deseo ver, desde el fondo de tu miseria, elevarse y crecer tu amor.

AMO EN TI HASTA TU MISMA DEBILIDAD.

Amo el amor de los imperfectos.

Quiero que, desde tu indigencia, se eleve continuamente este grito: "Señor te amo".

Es el canto de tu corazón que más me agrada. ¿Necesito acaso de tu ciencia, de tus talentos?

No son virtudes lo que busco. Si te las concediera, tu amor propio pronto las debilitaría.

Por ello no te inquietes. Acepto de tí lo poco que tienes.

Yo te he creado para el amor.

¡AMA! El amor te impulsará a realizar lo que tengas que hacer, aún sin que lo pienses.

No pretendas otra cosa sino llenar de amor el momento presente.

Hoy ME TIENES A LA PUERTA DE TU CORAZON COMO UN MENDIGO, A MI, TU DIOS-

Llamo y espero. apresúrate a abrirme. No alargues tu miseria.

Si conocieras plenamente tu indigencia, morirías de dolor.

LO UNICO QUE PUEDE HERIRME EL CORAZON SERA

VERTE DUDAR Y NO TENER CONFIANZA.

Quiero que pienses en mí cada instante del día y de la noche.

No hagas nada, ni la acción más insignificante, si no es por amor.

Cuando tengas que sufrir Yo te daré mi gracia. Tú me has dado el amor.

Yo te daré un amor tan grande como jamás podrías soñar.

Pero no te olvides: AMAME, TAL COMO ERES.

Y no esperes ser santo para entregarte al Amor. De lo contrario, no amarás jamás.

Yo soy tu Padre y tu Dios, solo quiero que seas Feliz, por eso te pido: AMAME TAL COMO ERES.