lunes, 10 de mayo de 2010
El Espíritu Santo
lunes, 3 de mayo de 2010
El Espíritu Santo
Espíritu de Dios, Espíritu de Verdad, Espíritu de Amor, Espíritu de Vida, Espíritu firme, Espíritu generoso, Espíritu Santo!
Hacia él dirigen su mirada todos los que sienten necesidad de santificación.
Él es fuente de santidad, luz para la inteligencia; él da a todo ser luz para entender la verdad.
Aunque inaccesible por naturaleza, se deja comprender por su bondad; con su acción lo llena todo, distribuyendo su energía según la proporción de la fe.
Simple en su esencia y variado en sus dones, está íntegro en cada uno e íntegro en todas partes. Se reparte sin sufrir división, deja que participen en él, pero él permanece íntegro, a semejanza del rayo solar cuyos beneficios llegan a quien disfrute de él como si fuera único, pero, mezclado con el aire, ilumina la tierra entera y el mar.
Así el Espíritu Santo está presente en cada hombre capaz de recibirlo, como si sólo él existiera y, no obstante, distribuye a todos gracia abundante y completa; todo disfrutan de él en la medida en que lo requiere la naturaleza de la criatura.
Por él los corazones se elevan a lo alto, por su mano son conducidos los débiles, por él los que caminan tras la virtud, llegan a la perfección. Es él quien ilumina a los que se han purificado de sus culpas y al comunicarse a ellos los vuelve espirituales.
Las almas portadoras del Espíritu Santo se vuelven plenamente espirituales y transmiten la gracia a los demás.
De esta comunión con el Espíritu procedeaquel gozo que nunca terminará, de aquí la permanencia en la vida divina, de aquí el ser semejantes a Dios, de aquí, finalmente lo más sublime que se puede desear: que el hombre llegue a ser como Dios.
San Basilio Magno
jueves, 29 de abril de 2010
Santa Catalina de Siena
"Muero de pasión por la Iglesia"

Teniendo a Dios como amigo,
vivirás en la luz de la fe,
con esperanza y fortaleza,
con verdadera paciencia y perseverancia,
todos los días de tu vida
Nunca estarás solo,
y nunca temerás a nadie ni a nada,
porque encontrarás tu seguridad en Dios.
Gracias, Padre Eterno, gracias.
Tú no me has abandonado a mí, que soy la obra de tus manos
Tú no me has dado vuelta la cara,
ni has despreciado mis sentimientos.
Tú que eres la Luz, has aceptado mi oscuridad.
Tú, el gran médico, has sanado mis enfermedades.
Tú que eres la Vida, no me has dejado morir.
Tú que eres la Sabiduría, no te has ido a causa de mi necedad.
Tú, al contrario, me has rodeado
de Tu bondad y de Tu Amable Misericordia
y me has nutrido
con el amor por Ti y por el Prójimo.
Gracias Padre Eterno, gracias.
Amen.
Santa Catalina de Siena
lunes, 26 de abril de 2010
eres el alma de mi alma,
te adoro humildemente.
Ilumíname, fortifícame,
guíame, consuélame.
Y en cuanto corresponde al plan
del eterno Padre Dios,
revélame tus deseos.
Dame a conocer
lo que el Amor Eterno desea en mí.
Dame a conocer
lo que debo realizar.
Dame a conocer
lo que debo sufrir.
Dame a conocer
lo que silencioso,
con modestia y en oración,
debo aceptar, cargar y soportar.
Sí, Espíritu Santo,
dame a conocer tu voluntad
y la voluntad del Padre.
Pues toda mi vida
no quiere ser otra cosa
que un continuado y perpetuo SI
a los deseos y al querer
del eterno Padre Dios.
Amén.