sábado, 15 de octubre de 2011
Juan Pablo II: "Llamados a remar mar adentro".
en quien habita la plenitud de la divinidad,
que llamas a todos los bautizados a "remar mar adentro",
recorriendo el camino de la santidad,
suscita en el corazón de los jóvenes
el anhelo de ser en el mundo de hoy
testigos del poder de tu amor.
Llénalos con tu Espíritu de fortaleza y de prudencia
para que lleguen a descubrir su auténtico ser
y su verdadera vocación.
Salvador de los hombres,
enviado por el Padre para revelar el amor misericordioso,
concede a tu Iglesia el regalo
de jóvenes dispuestos a remar mar a dentro,
siendo entre sus hermanos
manifestación de tu presencia que renueva y salva.
Virgen Santísima, Madre del Redentor,
guía segura en el camino hacia Dios y el prójimo,
que guardaste sus palabras en lo profundo de tu corazón,
protege con tu maternal intercesión
a las familias y a las comunidades cristianas,
para que ayuden a los adolescentes y a los jóvenes
a responder generosamente a la llamada del Señor.
Amén.
Oración final del mensaje del Papa Juan Pablo II con ocasión de la XLII Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones.
Castel Gandolfo, 11 de agosto del 2004
viernes, 4 de junio de 2010
Ven Dios Espíritu Santo
Tú que estabas presente en la creación del mundo, cuando todo era caos
destierra de mi vida toda confusión y tiniebla. Recréame. Hazme de nuevo.
Tú que iluminaste a los antiguos profetas, condúceme hacia
dame un corazón dócil a Tus inspiraciones y enséñame a dejarme enviar a donde quieras.
Tú que fecundaste el vientre de María, imprégname de Ti
para que pueda dar abundantes frutos de amor y alegría, paz y paciencia,
misericordia y bondad, fidelidad, mansedumbre y dominio de mí.
Tú que moviste a Isabel y a Juan a reconocer a Jesús en el seno de María
dame sensibilidad y gozo para descubrir las diversas maneras como te manifiestas a mi lado
y no me permitas llamar ‘casualidad’ Tu Providencia...
Tú que mantuviste al anciano Simeón firme en la esperanza de ver al Mesías
no me dejes caer en el desánimo de creer en mi lógica limitada y pobre;
recuérdame siempre lo que dijo aquel ángel, que: ‘para Dios, no hay imposibles’.
Tú que descendiste sobre Jesús cuando Juan lo bautizaba
renueva los dones que me diste en mi Bautismo:
dame sabiduría para amoldar mi voluntad a la del Padre;
entendimiento para comprender cómo me habla Su Palabra
y dejar que sea lámpara para mis pasos, luz en mi sendero;
ciencia para emplear todo lo que me ha dado para construir el Reino;
consejo para usar criterios cristianos al resolver mis problemas y aconsejar a otros;
fortaleza para superar toda dificultad;
piedad para orientar mi vida hacia el Señor y privilegiar mis encuentros amorosos con Él
en la oración, en
y temor de Dios que no sea miedo sino temor de corresponder mal al amor que me tiene, temor de alejarme de Su lado, caer, perderme.
Espíritu Santo que condujiste a Jesús al desierto, llévame a mí también a descampado
a la cita contigo y ayúdame a superar las tentaciones que encuentre en el camino.
Jesús prometió que nos guiarías a
Habítame, consuélame, sáname, exhórtame, levántame, condúceme,
intercede por mí que nunca sé pedir lo que conviene.
Tú que descendiste sobre los apóstoles y los hiciste salir a anunciar
en lenguas que todos pudieron comprender
derriba la torre de Babel que he construido para apartarme de los otros.
Anímame a demoler mi egoísmo, mi soberbia, mi indiferencia,
y dame la capacidad de hablar las lenguas siempre nuevas del amor, la tolerancia,
la fraternidad, la justicia, la verdad.
Preside lo que pienso, lo que digo, lo que hago
y líbrame de quedarme inmóvil al borde del camino.
Lánzame a ser Tu testigo y cólmame de los carismas que necesite para vivir, a partir de este día,
un Pentecostés que incendie cada instante de mi vida y renueve la faz de la tierra. AMÉN
jueves, 29 de abril de 2010
Santa Catalina de Siena
"Muero de pasión por la Iglesia"

Teniendo a Dios como amigo,
vivirás en la luz de la fe,
con esperanza y fortaleza,
con verdadera paciencia y perseverancia,
todos los días de tu vida
Nunca estarás solo,
y nunca temerás a nadie ni a nada,
porque encontrarás tu seguridad en Dios.
Gracias, Padre Eterno, gracias.
Tú no me has abandonado a mí, que soy la obra de tus manos
Tú no me has dado vuelta la cara,
ni has despreciado mis sentimientos.
Tú que eres la Luz, has aceptado mi oscuridad.
Tú, el gran médico, has sanado mis enfermedades.
Tú que eres la Vida, no me has dejado morir.
Tú que eres la Sabiduría, no te has ido a causa de mi necedad.
Tú, al contrario, me has rodeado
de Tu bondad y de Tu Amable Misericordia
y me has nutrido
con el amor por Ti y por el Prójimo.
Gracias Padre Eterno, gracias.
Amen.
Santa Catalina de Siena
lunes, 26 de abril de 2010
eres el alma de mi alma,
te adoro humildemente.
Ilumíname, fortifícame,
guíame, consuélame.
Y en cuanto corresponde al plan
del eterno Padre Dios,
revélame tus deseos.
Dame a conocer
lo que el Amor Eterno desea en mí.
Dame a conocer
lo que debo realizar.
Dame a conocer
lo que debo sufrir.
Dame a conocer
lo que silencioso,
con modestia y en oración,
debo aceptar, cargar y soportar.
Sí, Espíritu Santo,
dame a conocer tu voluntad
y la voluntad del Padre.
Pues toda mi vida
no quiere ser otra cosa
que un continuado y perpetuo SI
a los deseos y al querer
del eterno Padre Dios.
Amén.
martes, 13 de abril de 2010
Poema al Espíritu Santo
viernes, 26 de marzo de 2010
AMAME TAL COMO ERES
Conozco tu miseria, conozco los combates y las preocupaciones de tu alma, la fragilidad y las enfermedades de tu cuerpo, conozco tu cobardía, tus pecados, tus desfallecimientos. Pero a pesar de todo te digo:
Aún cuando recayeres a menudo en las mismas faltas, que quisieras no cometer nunca,
aún cuando seas un cobarde en la práctica de la virtud,
en el fervor o en la aridez espiritual, en la fidelidad, y hasta en la misma infidelidad.
Ámame, tal como eres.
¿No podría Yo con el menor designio de mi voluntad, hacer surgir de la nada miles de santos,
mil veces más perfectos y más encendidos en amor que los que he creado?
¿No soy Yo el OMNIPOTENTE?
TE AMO COMO ERES.
Y anhelo que tú hagas lo mismo: deseo ver, desde el fondo de tu miseria, elevarse y crecer tu amor.
Quiero que, desde tu indigencia, se eleve continuamente este grito: "Señor te amo".
Es el canto de tu corazón que más me agrada. ¿Necesito acaso de tu ciencia, de tus talentos?
No son virtudes lo que busco. Si te las concediera, tu amor propio pronto las debilitaría.
Por ello no te inquietes. Acepto de tí lo poco que tienes.
No pretendas otra cosa sino llenar de amor el momento presente.
Si conocieras plenamente tu indigencia, morirías de dolor.
VERTE DUDAR Y NO TENER CONFIANZA.
No hagas nada, ni la acción más insignificante, si no es por amor.
Cuando tengas que sufrir Yo te daré mi gracia. Tú me has dado el amor.
Yo te daré un amor tan grande como jamás podrías soñar.
Y no esperes ser santo para entregarte al Amor. De lo contrario, no amarás jamás.
Yo soy tu Padre y tu Dios, solo quiero que seas Feliz, por eso te pido: AMAME TAL COMO ERES.
sábado, 20 de marzo de 2010
La vida es una oportunidad, aprovéchala.
La vida es belleza, admírala.
La vida es beatitud, saboréala.
La vida es un sueño, hazlo realidad.
La vida es un reto, afróntalo.
La vida es un deber, cúmplelo.
La vida es un juego, juégalo.
La vida es preciosa, cuídala.
La vida es riqueza, consérvala.
La vida es amor, gózala.
La vida es un misterio, devélala.
La vida es promesa, cúmplela.
La vida es tristeza, supérala.
La vida es un himno, cántalo.
La vida es un combate, acéptalo.
La vida es una tragedia, domínala.
La vida es una aventura, vívela.
La vida es felicidad, merécela.
La vida es la vida, defiéndela.
Madre Teresa
domingo, 22 de noviembre de 2009
Jesúcristo, Rey del Universo

viernes, 20 de noviembre de 2009
Himno del hermano Sol
Tuyas son la alabanza, la gloria y el honor;
Tan solo tú eres digno de toda bendición,
Y nunca es digno el hombre de hacer de ti mención.
Loado seas por toda criatura, mi Señor,
Y en especial loado por el hermano sol,
Que alumbra, y abre el día, y es bello en su esplendor,
Y lleva por los cielos noticias de su autor.
Y por la hermana luna, de blanca luz menor,
Y las estrellas claras que tu poder creó,
Tan limpias, tan hermosas, tan vivas como son,
Y brillan en los cielos: ¡Loado mi Señor!
Y por la hermana agua, precisa en su candor,
Que es útil, casta, humilde: ¡Loado mi Señor!

Por el hermano fuego, que alumbra al irse el sol,
Y es fuerte, hermoso, alegre: ¡Loado mi Señor!
Y por la hermana tierra que es toda bendición,
La hermana madre tierra, que da en toda ocasión
Las hierbas y los frutos y flores de color
Y nos sustenta y rige: ¡Loado mi Señor!
Y por los que perdonan y aguantan por tu amor
Los males corporales y la tribulación:
¡Felices los que sufren en paz con el dolor,
Porque les llega el tiempo de la consolación!
Y por la hermana muerte: ¡Loado mi Señor!

Ningún viviente escapa de su persecución;
¡Ay si en pecado grave sorprende al pecador!
¡Dichosos los que cumplen la voluntad de Dios!
¡No probarán la muerte de la condenación!
Servidle con ternura y humilde corazón.
Agradeced sus dones, cantad su creación.
Las criaturas todas, load a mi Señor. Amén.
Himno del hermano Sol
San Francisco de Asis
viernes, 28 de agosto de 2009
No le reces a Dios mirando al cielo...
Mira hacia adentro!
No busques a Dios lejos de tí,
sino en tí mismo...
No le pidas a Dios lo que te falta,
búscalo tú mismo
y Dios lo buscará contigo!
porque ya te lo dio como promesa
y como meta para que tú lo alcances...
No reproches a Dios por tu desgracia, súfrela con Él,
y Él sufrirá contigo,
y si hay dos para el dolor, se sufre menos...
No le exijas a Dios que te gobierne
a golpe de milagros desde afuera,
gobiérnate tú mismo
con responsable libertad, amando,
y Dios te estará guiando...
desde adentro y sin que sepas cómo...
No le pidas a Dios que te responda cuando tú le hablas,
respóndele tú!!
porque Él te habló primero...
y si quieres seguir oyendo lo que falta
escucha lo que ya te dijo...
No le pidas a Dios que te libere
desconociendo la libertad que ya te dio...
Anímate a vivir tu libertad!!
y sabrás que sólo fue posible,
porque tu Dios te quiere libre.
No le pidas a Dios que te ame
mientras tengas miedo de amar
y de saberte amado.
Ámalo tú...y sabrás que si hay calor.
es porque hubo fuego...
y que si tú puedes amar...
es porque Él te amó primero...
San Agustín
domingo, 28 de junio de 2009
Dice Jesús al alma cristiana:

Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor. Cuando te abandones en mí todo se resolverá con tranquilidad según mis designios. No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos. Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús, en Vos confío.
Evita las preocupaciones y angustias y los pensamientos sobre lo que pueda suceder después. No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas. Déjame ser Dios y actuar con libertad. Abandónate confiadamente en mí.
Reposa en mí y deja en mis manos tu futuro. Dime frecuentemente: Jesús en Vos Confío. Lo que más daño te hace es tu razonamiento y tus propias ideas y querer resolver las cosas a tu manera. Cuando me dices: Jesús en Vos Confío, no seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, pero le sugiere el modo de hacerlo. Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, Yo te amo.
Continúa diciéndome a toda hora: Jesús en vos confío. Necesito las manos libres para poder obrar. No me ates con tus preocupaciones inútiles, Satanás quiere eso: agitarte, angustiarte quitarte la Paz; confía tan solo en Mí, abandónate en mí. Así que no te preocupes, hecha en Mí todas tus angustias y duerme tranquilamente. Dime siempre: Jesús en Vos confío y verás grandes milagros.
Te lo prometo por mi Amor. Jesús
sábado, 9 de mayo de 2009
Nuestra Señora de Luján
como lo hiciste antaño, acá en Luján.
La tarde va cayendo y hace frío.
Tu manto azul nos puede cobijar.
Tu puedes encender en nuestro pecho,
fogón de fe, esperanza y caridad.
Detén tu carro, Madre, en las escuelas
para que Cristo reine de verdad.
Tus manos pueden convertir en rosas
las flores angustiadas del cardal.
Detén tu carro, Madre, en los hogares
para fortalecernos con tu paz.
Conserva en ellos las virtudes recias,
sostén seguro en todo temporal.
Alumbra con tu luz las noches negras.
Bendice con tus manos nuestro pan.
Bajo el alero de tus manos juntas,
Señora de Luján,
consérvanos perpetuamente,
libres de todo mal.
Amén.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Oración de Juan Pablo II a la Virgen María.

Oh Virgen santísima,
